El concepto de “Alfabetización cultural” en el nivel inicial propone la introducción a mundos simbólicos y materiales que concentran prácticas sociales y culturales diversas, como hablar y escuchar, escribir y leer, producciones artísticas desde distintos lenguajes, producciones literarias entre otras, con el propósito de promover, paulatinamente, la formación de usuarios autónomos, lectores críticos, que disfruten de las producciones que ofrece el entorno, pero que también sean capaces de producir las propias.
Crear ambientes institucionales y áulicos que potencien la alfabetización cultural, se convierte en condición de cada propuesta pedagógica, e inicia una forma de enseñar y de aprender.
Desde un enfoque alfabetizador equilibrado, la enseñanza de la lectura y escritura, supone la recuperación de los conocimientos de los niños en los distintos ámbitos trabajados, apuntando a la construcción de sentido y significado cada vez más ajustados a distintas situaciones, que avanzan hacia la construcción de lectores y escritores autónomos, sin que ello signifique necesariamente que al egresar del jardín los niños deban leer convencionalmente o producir escrituras alfabéticas.
En la sala, toda oportunidad es vivida como un verdadero desafío y aquí les contamos la propuesta ofrecida a nuestros alumnos …
“El cuaderno agenda”
Es un objeto relevante en la trayectoria escolar del alumno, es un espacio que cobra sentido, protagonismo y pertenencia. Un tesoro de la memoria de escritura, donde acontece la continuidad de la alfabetización temprana y la comunicación en todos sus sentidos.
Permite dar continuidad a esa alfabetización como proceso creativo, placentero, necesario, útil, inteligente, vinculado a la cultura escrita del entorno escolar.
Invitar a los niños a producir textos, poniendo en juego sus propios conocimientos, en situaciones con sentido, para que sean participantes activos, en el proceso y construcción de la lengua escrita y por ende de las culturas escritas que los rodean.
Cómo lo hacemos? Esto implica sumergirnos en las prácticas de hablar y escuchar, es decir las prácticas del lenguaje. Promoviendo situaciones de enseñanza, para generar la necesidad de registrar y otorgar sentido. Dándole al cuaderno agenda la condición de “disponible”, desde una perspectiva inclusiva que implica contemplar la diversidad de procesos de aprendizaje. Un objeto que promueve el desarrollo de habilidades que se pondrán en juego en su continuidad pedagógica: La copia – el espacio físico – la disponibilidad corporal – la concentración- la atención – la motricidad.
En el Jardín, el cuaderno constituye una agenda, para registrar sintéticamente trabajos realizados o anticipar actividades que se realizarán en días siguientes. Asimismo, es un archivo adecuado para guardar notas, que servirán de insumo en futuras situaciones de escritura o bien, para registrar algunas conclusiones arribadas en clase sobre un tema indagado.
Un objeto relevante y necesario, para afianzar aprendizajes.


