Un trabajo con acuerdos y respeto por las diferencias para convivir juntos.

La convivencia escolar permite el desarrollo integral de los alumnos, en su proceso de integración a la vida social, en la participación responsable en la vida ciudadana y en el desarrollo de su propio proyecto de vida.

Abordar la convivencia en la escuela como parte de la formación de los alumnos, posibilita el desarrollo de competencias personales y sociales, para aprender a ser y a convivir juntos. 

Exige adaptarse a los demás y a diferentes  situaciones. Incluye el establecimiento de normas, no solo poniendo énfasis en el respeto y la tolerancia a lo diferente, sino a lo que nos une, en lo compartido en un mismo espacio, tiempo, tarea, responsabilidad. Comprenden un cambio de actitud, para la regulación de los conflictos y la identificación de acuerdos entre las personas.

Un trabajo que implica generar espacios de reflexión y abordaje en el aula, permitiendo la incorporación de habilidades que trascienden lo escolar para manifestarse en los diferentes espacios de la vida de los alumnos.

Los proyectos de convivencia como herramienta didáctica posibilitan propuestas de intervención preventivas, beneficiando muchos aspectos de la tarea de enseñanza- aprendizaje, propiciando el bienestar personal y grupal de todos los actores educativos a través de su implementación en la escuela.

Fortalecer lazos donde los valores y el afecto estén presentes, es un compromiso que se renueva a diario. 

Así lo pensaron nuestros alumnos de 1° grado, involucrándose y comprometiéndose en la   confección de  su “Librito de Convivencia” y los alumnos de 6° grado creando su “Constitución Escolar”.

Compartir esta nota

Share on whatsapp
Share on facebook
Share on telegram
Share on twitter
Share on email
Abrir chat