Mientras el calendario escolar marca un período de receso, nosotros continuamos trabajando. Durante los meses de enero y febrero, distintos equipos desarrollan tareas de mantenimiento, limpieza, organización y acondicionamiento de los espacios, preparando la escuela para recibir un nuevo ciclo lectivo.
Este trabajo, muchas veces silencioso, resulta fundamental para garantizar entornos seguros, cuidados y funcionales, que acompañen el aprendizaje y el bienestar de toda la comunidad educativa. Cada espacio común y sector de la institución es pensado como un lugar donde se construyen vínculos, conocimientos y experiencias significativas.
La preparación no se limita a lo edilicio, ya que implica también planificación pedagógica, organización institucional y trabajo coordinado entre los distintos equipos que sostienen el proyecto educativo desde roles diversos.
El IMM se preparó para abrir sus puertas una vez más, con la convicción de que cada comienzo merece ser pensado, cuidado y acompañado desde el compromiso y la responsabilidad.