En el Nivel Inicial desplegamos un abanico de actividades y experiencias que promueven e incentivan a nuestros alumnos, despertando su interés y comprometiéndolos en el hacer.
El entorno, entendido como ese ambiente que los rodea e involucra, está a su disposición para provocar aprendizajes y ser intervenido en las propuestas que llegan al aula.
Una secuencia de experiencias… de estímulos con piezas sueltas que nos ofrece el otoño. Escenarios donde la creatividad, la imaginación y la sensorialidad cobran protagonismo. Donde el espacio y el ambiente generan sensaciones, aromas, texturas y los invitan a poner en movimiento habilidades individuales y sociales.
Una propuesta que se pone en marcha, que permite verlos aprender, disfrutar y sorprenderse.

