Una gran mujer con ansias de enseñar.

Malén, Mamá Elena, Elena María López de Flamarion, Sra. Elena o Doña Elena… cambia según a quién le preguntes.

Elena nació en Buenos Aires, hija de inmigrantes vasco españoles, el 21 de mayo del año del centenario de la Revolución de Mayo. Un rayito de luz que dejó caer el Cometa Halley.

A los 9 años la enviaron a estudiar a la escuela de niñas, dirigida por Las Hermanas Católicas Francesas, en Lomas de Zamora. En ese entonces funcionaba como internado el Colegio Inmaculada Concepción.

Allí, aparte de letras, matemática, ciencias, costura, bordado y tejido, aprendió como si fuera su segunda lengua el francés, y también música, canto y piano. De ahí salió con su título docente y sus múltiples saberes.

Vivió los siguientes años en la capital donde formó su hogar.

En el año 1945 se instala con su hija María Clara en la quinta de sus padres en Luis Guillón. La casa tenía en su fachada un nombre grabado con piedras pequeñas, en sobre relieve, “San Pedro”, que le dio nombre a la escuelita que funcionó entre 1945 y 1957. Allí su padre le construyó un aula a la que llamaron “El Ranchito”. El 15 de marzo de 1957 inicia oficialmente sus actividades el Instituto Mariano Moreno, en la ciudad de Luis Guillón partido de Esteban Echeverría.

Así empezó la historia de una gran mujer y docente, que fundó nuestra escuela. Que nos enseñó con su legado el valor del esfuerzo, el compromiso, la humildad, la entrega por la enseñanza y el amor por el hacer de cada día. Hoy, en ese camino, seguimos “Formando futuro”.

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